LOS MIOMAS CAUSAN INFERTILIDAD

“Tienes miomas”, eso fue lo que escuche hace algunos años de mi ginecólogo en una consulta. Cuando me lo dijo no sabía ni que pensar. Tan solo la palabra “mioma” me causaba escalofríos, sabía que representaba algo que no debía de estar en mi cuerpo y sin embargo ahí estaban 3 bolitas.

Para tranquilizarme, el médico me explico que estos tumores uterinos son benignos y que aproximadamente el 40% de las mujeres los tenemos en las etapas fértiles, sin darnos cuenta, pues en ocasiones no presentan síntomas. Mientras menstruemos, los miomas crecen lentamente, y aunque se desconoce la causa, se producen debido a la hormona estrógeno. Pueden llegar a no causar problemas o a ser la causa de la infertilidad, por eso es muy importante ir al ginecólogo con regularidad.

Para que quede más claro, ¿Qué es un mioma? Son fibromas, también conocidos como leiomiomas o fibromiomas, que surgen en el tejido muscular del útero por causas aún desconocidas, y sufren un considerable impacto por parte de las hormonas femeninas las cuales estimulan su crecimiento. Aunque es considerado un tumor, la mayoría son benignos; solo un 0.5% se convierten en malignos o sarcomas. Los sarcomas son cánceres que se originan en los tejidos de los músculos, la grasa, los huesos y el tejido fibroso que forma los tendones. Los miomas pueden llegar a ser tan diminutos que a simple vista no se detectan o tan grandes que pueden llenar el útero pesando varios kilogramos. Se dan más frecuentemente en mujeres que no han

Dentro de estos miomas, existen 3 tipos:

  1. Subserosos: crecen afuera del útero por lo que no intervienen en el embarazo y casi no dan síntomas a menos de que sean muy grandes, pueden presionar algunos órganos.
  2. Intramurales: crecen dentro de las paredes uterinas, pueden aumentar mucho su tamaño, producir dolor y bloquear el canal de parto durante el embarazo, por lo que sería necesario realizar una cesárea, más no están vinculados a la infertilidad.
  3. Submucosos: los que se desarrollan en la cavidad uterina y son los que pueden dar más problemas dado que quitan espacio en la matriz. Estos pueden representar problema para concebir, dado que se encuentran en el endometrio. Dependiendo de donde se localicen y de su crecimiento pueden bloquear la entrada a las trompas de Falopio o dificultar la implantación del embrión. En algunos casos, la gestación se produce, pero debido al mioma se sufre un aborto espontaneo, generalmente durante el primer trimestre.

Aparte de ir al doctor a practicarnos un ultrasonido, hay ciertos síntomas que podemos tener y los cuales nos pueden dar una idea de si tenemos o no miomas:

  • Sangrado abundando en el periodo (menorragia) y en ocasiones pequeños coágulos de sangre.
  • Dolor menstrual progresivo o dismenorrea.
  • Sangrado entre periodos.
  • Periodos más largos de lo normal.
  • Calambres pélvicos o dolor en los periodos.
  • Sensación de presión en la parte baja del abdomen.
  • Dolor durante la relación sexual o coitalgia y/o dispareunia.

Existen diversos tratamientos para combatir los miomas uterinos, en los cuales se debe de tener en cuenta la edad, la ubicación del tumor y el estilo de vida del paciente:

  • Histerectomía: si no ya no hay planes de tener más hijos, puedes optar por la extracción parcial o total del útero.
  • Miomectomía: es la extirpación de los fibromas sin afectar al útero.
  • Focus Exablate: la destrucción de los miomas se realiza a través de rayos ultrasonográficos. Pero para hacerlo, los pacientes deben de cumplir con ciertos requisitos como que los miomas midan menos de 12 cm y que no toquen órganos vitales.
  • Acetato de ulipristal de 5 miligramos (AUP): es un modulador de progesterona que se administra vía oral por ciclos de tres meses, lo que permite la reducción de estos tumores, reduce el sangrado, el dolor y previene la intervención quirúrgica. Con este tratamiento, casi el 67% de los tumores reducen su volumen hasta un 25%, evitando la cirugía.

Los factores de riesgo para la aparición de miomas son:

  • La raza, ya que las mujeres afroamericanas tienen mayor prevalencia de miomas uterinos.
  • Antecedentes familiares, la incidencia es mayor en mujeres con al menos tres familiares de primer grado con miomas sobre todo si el mioma se desarrolló antes de los 45 años.
  • Menopausia tardía, es decir, que el último periodo menstrual se presente después de los 50 años de edad.
  • Postergar la maternidad hasta después de los 30 años.
  • Menstruación a temprana edad.
  • La hipertensión, obesidad y diabetes se han asociado con un aumento del riesgo en el desarrollo de miomas.
  • Dietas ricas en vitamina A.
  • Alto consumo de carnes rojas.

Por eso te recomiendo que acudas regularmente con tu ginecólogo, para que, si los tienes, pueda llevar un control sobre el crecimiento y el tratamiento. Aunque no es el fin del mundo, la extirpación de ellos es dolorosa, debes de usar faja, quedas inflamada. Por eso, siempre es mejor prevenir.