DIFERENCIA ENTRE DOLOR Y SUFRIMIENTO

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional” es una frase conocida de Buddah después de años de aprendizaje y meditación. Estamos acostumbrados a elegir sufrir, que viene del verbo “sufferre”, en donde “ferre” quiere decir llevar o soportar, cargar algo que no nos deja avanzar, que nos tiene atados.

Hay que dejar claro que dolor y sufrimiento son totalmente diferentes, aunque muchos le demos el mismo significado. El dolor es silencioso, profundo, natural, legítimo y necesario para vivir y crecer, madurar e integrar. Está presente en nuestras vidas queramos o no y puede llegar en cualquier momento, como al enamorarnos o desenamorarnos, al hacer amistades o enemistades o perder a alguien con aceptación, diciéndole SÍ a la vida con todo lo que trae consigo, siguiendo adelante por más fuerte que haya sido la experiencia.

El sufrimiento en cambio, es una elección, tiene carácter mental, ruidoso, con una fuerte carga de mensajes dañinos. Con él nos aferramos, luchamos, queremos controlar, nos apegamos, le decimos NO a la vida, a la pérdida, al cambio, y en ese camino nos agotamos, nos enfermamos, y nos deprimimos. El sufrimiento puede durar toda la vida si así lo deseamos, aunque el hecho que lo provocó ya sea pasado. Ante el sufrimiento intervienen emociones y pensamientos, que pueden llegar a ser obsesivos pues seguimos instalados en la lucha, en la no aceptación de lo que hay, en la excusa de lo que ha ocurrido, el boicotearnos para no ser feliz. El sufrimiento está lleno de diálogo mental contra uno mismo y los demás, con juicios, rencor, reproches y esfuerzo por querer cambiar lo que ya fue.

El sufrimiento es entonces, una decisión a la que nos sometemos constantemente porque no confiamos en nuestra propia capacidad de trascender el miedo, transformarnos y aprender de nuestras experiencias.

  1. Concéntrate en lo que está bien, no sólo en lo que está mal. Practica la gratitud a diario por sus bendiciones por pequeñas que sean.
  2. Se tú mismo, no trates de imitar, compararte, o competir con nadie. Todos somos diferentes, y cada ser humano es único, incomparable, valioso, irreemplazable e insustituible. Es importante que lo creas.
  3. Acepta los cambios de tu vida con la mejor actitud posible. Recuerda que nada es coincidencia.
  4. Aprende a sonreír antes las adversidades, por más fuerte que sea la situación. Una sonrisa puede cambiar desde tu actitud, hasta la actitud de los demás hacia ti.
  5. No le des tanta importancia a cosas ni personas que realmente no la tienen, recuerda que todo en la vida tiene solamente el valor que tú quieras darle. Es mejor eliminar a personas tóxicas en tu vida.
  6. No olvides que el tiempo y la vida pasa para todos y también se lleva los malos recuerdos para siempre. Es importante que perdones el pasado.
  7. No pases la vida llorando sin parar de lamentarte y de perder tu tiempo, toma la decisión y decide ser feliz.
  8. Es tu deber tomar la vida de manera más positiva, ser más alegre para que atraigas más personas lindas hacia ti.
  9. No luches contra los recuerdos, aprende a vivir con ellos sin que te lastimen, porque sólo son eso… ¡Recuerdos!
  10. Haz cosas diferentes, las cosas que no has hecho aún en tu vida.

Olvidar no se trata de borrar el pasado de la noche a la mañana, sino de aceptarlo tal como es, sin mezclar sentimientos. El tiempo se encargará de ir aliviando gradualmente las heridas.

Espero que estos consejos te sirvan para vivir una vida más plena, tranquila, sin estrés y feliz. Recuerda que es una decisión que solo tú puedes tomar.