MEDITACIÓN EN MOVIMIENTO

¿Darnos un momento para nosotros? ¿Existe?

Como les platicaba en mi nota del lunes pasado, es necesario darnos un tiempo para nosotros mismos, para apapacharnos y darnos unos minutos al día para lo que realmente nos apasiona. Esto relaja los niveles de estrés y ansiedad que manejamos día a día, haciéndonos sentir mejor y con mayor conexión con nosotros mismos.

Es una realidad que no tenemos el tiempo suficiente para satisfacer todos nuestros gustos y necesidades, pero no es necesario “quitar” tiempo de alguna otra actividad para dedicarla a ti, ya que existen varias formas de hacerlo mediante la meditación en movimiento, sin tener que permanecer en un mismo lugar, en silencio y con los ojos cerrados.

Meditar en movimiento es una disciplina muy sencilla y de bajo costo, ya que no necesitas ningún equipo en especial y la puedes poner en práctica al salir a caminar, al esperar para entrar a una cita, y de muchas maneras que ni te puedas imaginar poder logar poner tu mente en quietud:

  1. Al levantarte: Programa tu despertador cinco minutos antes y cuando abras los ojos, piensa en todas tus actividades que tienes programadas y el método para realizarlas, escríbelas en tu agenda y ve tachando las que ya realizaste; además, piensa en tus motivadores e inicia tu día de una manera positiva.
  2. Al bañarte: Siente la temperatura del agua, como cae cada gota a tu cuerpo, las sensaciones que despierta, el olor de los productos que utilizas y piensa en todo aquello que te hace sentir bien. Si tienes tiempo, incluye aceites esenciales para relajarte y empezar el día con más enegía.
  3. Cuando corres: Aunque la música es una excelente compañía para cualquier actividad, trata de apagar tu dispositivo en algún momento para concentrarte en mantener un ritmo constante y ser más consciente de tu cuerpo. Analiza tus pisadas si estás corriendo, tus movimientos si estás haciendo otro tipo de ejercicio, y muy importante, tu respiración. Dale un significado a tu actividad, escucha los pájaros si estas en exterior y hasta el ruido de los coches y vuelve a concentrarte en tu respiración y movimiento.
  4. Disfruta de un café en la mañana: Olvídate de las distracciones y enfócate en deleitar esta bebida y en las emociones que despierta. Si es posible, tómatelo al pie de tu ventana o balcón, disfrutando de la naturaleza que te rodea.
  5. Cocina con el corazón: También puedes meditar cocinando. Elige el platillo que más te guste y goza su preparación. Saca los ingredientes del refrigerador, siente las texturas, sabores, olores y deja que tu mente vuele y se relaje al máximo. Dale un toque particular al platillo decorándolo con amor.
  6. Escribe un diario: Lleva registro de los eventos importante en tu vida, desde las malas experiencias hasta los días más felices. Esto te ayudará a valorar cada paso que das en la vida y aprenderás de los errores para convertirte en una mejor persona. También será menos estresante tu día a día, pues ya sabes lo que tienes que hacer al día siguiente, y no pasarás la noche en vela pensando en los pendientes.

Recuerda que para lograrlo es muy importante poner atención en los sentidos, percepciones, emociones y pensamientos; pensar en las cosas positivas y los beneficios que nos deja realizar cada actividad. Cuando lo haces notarás cómo se reduce el estrés que se acumula diariamente y tendrás una nueva perspectiva de las cosas.

¿Que te parece si tomas 5 minutos para meditar después de leer esta nota?