Edna Monroy
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ADIÓS DIETAS MILAGRO

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RECETAS HEALTHY

ADIÓS DIETAS MILAGRO

Se dice que el cuerpo para presumir en verano se trabaja en invierno, pero si no estuviste muy aplicado haciendo ejercicio en el gym y comiendo sano, todavía estas a tiempo de hacer algo presumir tu traje de baño en Semana Santa.

Es muy importante que si te encuentras desesperado, no acudas a una dieta milagrosa, de esas que bajas 5 kilos en una semana. Esto puede resultar hasta peligroso para nuestra salud, pues al hacer una dieta estricta, con pocas calorías, el cuerpo toma la energía que necesita de los músculos, perdiendo masa muscular, así como aumento de del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes. Este tipo de dietas no son especializadas, o sea, que no están hechas para tu tipo de cuerpo, peso, edad, lo que quieres lograr con tu cuerpo, etc.

Aparte de que te sentirás cansado, sin energía, sin ganas de ir al gimnasio, bajarás de peso, pero tendrás el conocido efecto rebote, en donde vuelves a subir lo que bajaste. Es mucho mejor cambiar tu estilo de vida, desde cuanto duermes hasta lo que comes.

Se pueden clasificar esencialmente en 4 tipos: dietas ricas en proteínas (dieta del astronauta, dieta Mayo, dieta Dukan, dieta de Scardale); dietas ricas en hidratos de carbono (dieta del plan F y dieta Prittikin); dietas ricas en grasa (dieta Atkins); y dietas disociadas (dieta Hollywood y dieta de Montignac).

Aquí te digo algunos puntos de porque NO debes realizar una dieta milagro:

  1. Pierdes líquidos: si se adelgaza sin una dieta equilibrada, se reduce peso a expensas de perder líquidos y proteínas (musculo), en lugar de quemar el exceso de grasa corporal. Al ingerir menos calorías el cuerpo recurre a sus reservas de glucógeno hepático y muscular, convirtiéndolas en glucosa y energía. Como el glucógeno está en base acuosa, se produce una importante pérdida de líquidos.
  2. Reducen la masa muscular: Uno de los mayores riesgos de las dietas milagro, es que el adelgazamiento suele estar asociado a pérdida de masa muscular, que a su vez disminuye más la velocidad del metabolismo basal, haciendo que cada vez haya que reducir más calorías o hacer más ejercicio para conseguir la misma pérdida de peso.
  3. Tu cuerpo se adapta: El metabolismo, que es una máquina de supervivencia, se adapta al menor suministro de calorías, reduciendo el consumo del metabolismo basal. Y este efecto es definitivo, sólo podrás activar el metabolismo basal con un programa de tonificación muscular.
  4. Se almacena como grasa: A partir de ahora tu metabolismo optimiza sus costes y procesos para obtener más energía de cualquier alimento o bebida. Esas calorías se almacenarán en forma de grasa.
  5. Efecto Rebote: Entre los riesgos de las dietas milagro, el que genera más frustración es el efecto rebote. Como tu metabolismo se ha hecho más eficiente, al volver a tus hábitos anteriores, engordas con más facilidad. Otro efecto secundario muy difícil de corregir es la alteración de los lípidos sanguíneos como el colesterol o los triglicéridos. El efecto rebote se hace más patente, en personas que, tras una dieta estricta, vuelven a comer de forma compulsiva todo lo que tenían vetado, o en personas que ya tienen un metabolismo lento, como en el caso del hipotiroidismo o de la menopausia.
  6. Cambia tus hábitos: Lo peor de estas dietas es que no enseñan a comer. Si la persona no cambia de forma definitiva sus hábitos alimentarios, es muy difícil que mantenga el peso saludable.

Lo primero que tenemos que empezar a hacer es:

  1. Come variado: Necesitamos más de 40 nutrientes diferentes y ningún alimento por sí solo puede proporcionarlos todos. Existen una gran variedad de alimentos saludables que puedes conseguir en el supermercado, pero también que puedes elegir en un menú. ¡No hay excusas, elige los alimentos siempre de manera equilibrada!
  2. Ejercicio: Si no haces ejercicio, es difícil que quemes la grasa que tienes acumulada en la pancita, por lo que primero que nada intenta buscar alguna clase, gimnasio, actividad, video en internet, que te mantenga activo. Con esto empezarás a quemar calorías y a mantener tu metabolismo funcionando correctamente.
  3. Lo dulce no tiene que ser azúcar: No es necesario quitar el postre de tu comida, lo que, si hay que hacer, es suplir el azúcar por algo más natural. Por ejemplo, si no perdonas el pastel después de comer, puedes optar por suplirlo por algo más sano como unas frutas con miel de abeja. Recuerda que el antojo lo puedes saciar con algo dulce al paladar, no con todas las calorías de una rebanada de pastel.
  4. Hacer todas las comidas: Uno de los mayores errores que cometemos es saltarnos comidas. Esto hace que el cuerpo almacene la grasa que entra al cuerpo porque no sabe cuándo volverá a recibir comida. Intenta desayunar, comer y cenar, y comer un snack saludable como frutas o nueces.
  5. Tomar suficiente agua: Los adultos necesitamos beber por lo menos 1.5 litros de líquidos al día. Y necesitamos más cantidad si hace calor o si realizamos mucho deporte. Hidratarse es fundamental para vivir. El agua es obviamente una buena fuente de líquidos, pero la variedad puede ser tanto agradable como saludable.
  6. Frutas y verduras: La mayor parte de la gente no come la suficiente cantidad de estos alimentos que proporcionan importantes nutrientes protectores. Intenta comer al menos cinco raciones al día.
  7. Todo es cuestión de equilibrio: No hay alimentos “buenos” o “malos”, sólo planes alimentarios buenos o malos. No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, simplemente permítaselos con moderación y elija otros alimentos que le proporcionen el equilibrio y la variedad que necesita para conseguir una buena salud.

Ahora si a prepararnos para estas vacaciones, comiendo sano, haciendo ejercicio, y llevando una vida saludable.